Glasgow flats

Los edificios de protección oficial, herederos de la Ville Radieuse de Le Corbusier, construidos a mediados del siglo XX para albergar el aumento de población que estaban experimentando las grandes ciudades británicas, se convirtieron rápidamente en un modelo de éxito, expandiéndose por todo el Reino Unido.

Pronto la integración que se buscaba para sus inquilinos fracasaría. Las construcciones con materiales baratos, la mala planificación urbanística, sumado a la apertura al libre mercado y al Right to Buy, serían los causantes del comienzo del declive de un modelo social.

Torres de viviendas en zonas alejadas y sin comunicación con los núcleos urbanos, barrios creados de la nada y en la nada, harían casi imposible la regeneración de un sentimiento de comunidad y creaban aislamiento, soledad y depresión entre sus habitantes. El aumento del desempleo tras la desindustrialización de las grandes urbes con el consecuente aumento en la criminalidad, pondría a los barrios de protección oficial en el punto de mira de la sociedad británica, aislándolos aun más del resto de la red urbana.

Desde 1980, cuando el Right to Buy fue aprobado, el número de vivienda social en el Reino Unido ha descendido en un sesenta y nueve por ciento. Más de cuatro millones de casas han desaparecido. Se construye una casa por cada cinco que son vendidas bajo el derecho a compra, como puntualiza Benjamin Kentish en un artículo publicado en Noviembre de 2017 para el Independent.

Estas fueron inicialmente las bases conceptuales del proyecto: un sistema que podría haber funcionado pero que por diversos factores se encuentra actualmente en su peor momento, desapareciendo no solo de la red urbana sino también de las mentes de las personas como alternativa de ocupación viable.

Me desplacé entonces a la ciudad de Glasgow, conocida por ser una de las primeras en construir bloques de viviendas y con la que ya estaba familiarizado desde mi época de estudiante en Escocia. Conmigo llevaba una cámara de 4x5” y una idea: fotografiar durante seis días viviendas de protección oficial, como representación de un sistema social que está en vías de extinción.

Para ello utilizaría tres cajas de polaroids, formato que interrumpiría su fabricación en 2008 y que ya había utilizado con regularidad en mi etapa de estudiante en la escuela de arte. Entendía este ejercicio como la posibilidad de fotografiar algo que estaba desapareciendo, en relación a un formato que ya lo había hecho. Así mismo sabía que las polaroids podrían aportar connotaciones formales al proyecto, ya que en muy rara ocasión la imagen salía en perfecto estado.


Glasgow flats

The council houses built in the mid– twentieth century (heirs of Le Corbusier’s Ville Radieuse) to accommodate the increasing population within Britain’s largest cities, quickly became a success model which spread rapidly throughout the whole of the United Kingdom.

Soon enough the integration that was sought for the tenants would fail. The use of cheap construction materials, poor urban planning, the opening of the free market and the ́Right to Buy’ policy were some of the major factors that would lead to the downfall of this social model.

Tower blocks constructed in remote areas without any communication to the town centres, estates created from nothing and located in the middle of nowhere would make it almost impossible to generate a sense of community amongst the inhabitants. Instead it created feelings of isolation, loneliness and depression. The increase in unemployment after the deindustrialization consequently brought with it an increase in crime. Putting the council house neighbourhoods in the spotlight of British society, isolating them furthermore from the rest of the urban network.

Since the ‘Right to Buy’ policy was approved in 1980 the number of council houses has fallen by sixty-nine percent. More than four million houses have disappeared. One house is built for every five that are sold under the ‘Right to Buy’ as Benjamin Kentish points out in an article published in the Independent in November 2017.

With this information in mind I started to build the conceptual bases and reasoning behind my photographic project: a system which could have worked but for various different factors is currently in it’s worse state to date, disappearing not only from the urban network but also from the minds of people who would have previously considered it a viable housing alternative.

I travelled to the city of Glasgow, known for being one of the first cities to build tower blocks and with which I was already familiar with from my student days in Scotland. With me I took a 4x5 camera and a clear idea: to photograph council housing with the final result being a representation of a social system on the brink of extinction.

For the project I would use three boxes of Polaroid film, a format whose fabrication stopped in 2008 and which I had used on a regular basis up until the point it became difficult to get a hold of. I understood this exercise as a possibility to photograph something which was disappearing in relation to a photographic format which had already disappeared. In addition to this I knew that the polaroids could bring an interesting aesthetic element to the project as it was very rare that the image turned out perfectly.